El verano es una de las épocas favoritas de los más pequeños. Las vacaciones escolares, los juegos al aire libre, la playa, la piscina, las bicicletas o los campamentos llenan los días de diversión. Sin embargo, también es uno de los momentos del año en los que aumenta el riesgo de sufrir un traumatismo dental.
Desde Clínica Dental Dr. Espinosa queremos ayudarte a saber cómo actuar ante este tipo de situaciones. Porque cuando se produce un golpe en la boca, una actuación rápida y correcta puede marcar la diferencia entre conservar o perder un diente.
¿Por qué son tan frecuentes los traumatismos dentales en verano?
Durante los meses estivales los niños pasan más tiempo realizando actividades físicas y deportivas. Corren, saltan, montan en bicicleta o practican deportes que aumentan las posibilidades de sufrir caídas o impactos en la zona bucal.
Además, los niños más pequeños todavía están desarrollando su coordinación y equilibrio, lo que incrementa la probabilidad de sufrir golpes accidentales.
Por este motivo, el traumatismo dental es una de las consultas de urgencia más frecuentes durante el verano.
Tipos de traumatismo dental más habituales
Fractura dental
Se produce cuando una parte del diente se rompe tras un golpe.
La fractura puede afectar únicamente al esmalte o llegar a capas más profundas, incluyendo el nervio dental. En estos casos pueden aparecer dolor, sensibilidad o incluso sangrado.
Siempre que sea posible, conviene recuperar el fragmento roto y conservarlo para que el dentista valore si puede volver a adherirse al diente.
Desplazamiento dental
A veces el diente no se rompe ni se cae, pero cambia de posición tras el impacto.
Puede desplazarse hacia delante, hacia atrás o lateralmente. Este tipo de traumatismo dental requiere valoración profesional para determinar si es necesario recolocar la pieza o realizar algún tratamiento adicional.
Avulsión dental
La avulsión es la pérdida completa del diente tras el golpe.
Es una de las situaciones más urgentes y requiere actuar con rapidez.
Cuando se trata de un diente definitivo, el tiempo es un factor decisivo para intentar conservarlo.
Intrusión dental
Ocurre cuando el diente se introduce parcialmente en el hueso debido al impacto.
Aunque puede parecer menos llamativa que una fractura o una avulsión, puede provocar lesiones importantes y requiere atención inmediata.
¿Qué hacer si tu hijo sufre un traumatismo dental?
Ante un traumatismo dental es normal que los padres se asusten, especialmente si existe sangrado o si una parte del diente se ha roto. Sin embargo, actuar con calma es fundamental para tomar las decisiones correctas y mejorar el pronóstico de la lesión.
Lo primero es tranquilizar al niño y comprobar si existen heridas en los labios, la lengua o las encías. Si hay sangrado, puede aplicarse una gasa limpia ejerciendo una ligera presión durante unos minutos.
A continuación, conviene revisar cuidadosamente la boca para comprobar si el diente se ha fracturado, se ha desplazado de posición o incluso se ha salido por completo.
Si existe algún fragmento dental roto, es recomendable recuperarlo y conservarlo. En muchos casos el dentista podrá valorar si es posible volver a adherirlo al diente original. Lo ideal es guardarlo en leche, suero fisiológico o saliva hasta llegar a la consulta.
Si el diente se ha caído completamente, es importante cogerlo siempre por la corona (la parte visible del diente) y evitar tocar la raíz. Si está sucio, puede enjuagarse suavemente con agua o suero fisiológico, pero nunca debe frotarse ni cepillarse. Después, debe conservarse en leche, suero o saliva y acudir de inmediato al dentista.
Aunque aparentemente el golpe parezca leve, nuestra recomendación es que cualquier traumatismo dental sea valorado por un profesional. Algunas lesiones afectan a la raíz o al nervio y pueden no dar síntomas hasta días o semanas después.
Por eso, ante cualquier golpe importante en la boca, la mejor decisión siempre es acudir al dentista lo antes posible para realizar una exploración completa y descartar complicaciones futuras.
¿Y si es un diente de leche?
Es una duda muy frecuente entre los padres.
Cuando el diente afectado es temporal o «de leche», normalmente no se realiza el reimplante en caso de avulsión. Sin embargo, eso no significa que no sea importante acudir al dentista.
Un traumatismo dental en un diente temporal puede afectar a las encías, al hueso e incluso al desarrollo del futuro diente definitivo.
Por eso, siempre es recomendable realizar una revisión para descartar daños ocultos.
¿Cuándo hay que acudir al dentista?
La respuesta es sencilla: siempre.
Aunque el diente parezca estar bien, el niño no tenga dolor o el golpe parezca leve, un traumatismo dental puede producir lesiones internas que solo se detectan mediante una exploración clínica y radiográfica.
Además, algunos problemas aparecen días o semanas después del golpe, cuando el nervio comienza a sufrir consecuencias derivadas del traumatismo.
La prevención también es importante
No todos los traumatismos dentales se pueden evitar, pero sí es posible reducir riesgos.
El uso de protectores bucales durante determinadas actividades deportivas, la supervisión adecuada y la educación en hábitos seguros ayudan a disminuir la probabilidad de sufrir lesiones dentales.
Además, mantener revisiones periódicas permite detectar posibles factores de riesgo y garantizar una mejor respuesta ante cualquier accidente.
Este verano, protege su sonrisa
El verano está para disfrutarlo. Y precisamente por eso conviene saber cómo actuar ante un posible traumatismo dental.
Si tu hijo sufre un golpe en la boca, no esperes a que aparezcan molestias. Una valoración temprana puede evitar complicaciones y mejorar significativamente el pronóstico.
En Clínica Dental Dr. Espinosa estaremos encantados de ayudarte a cuidar la sonrisa de los más pequeños durante todo el año.
Porque cuando hablamos de un traumatismo dental, actuar rápido es siempre la mejor decisión.